domingo, 9 de noviembre de 2014

Minutos sabor a ti.

En esta madrugada en la que mi reloj se detiene a la 1:07
al mismo tiempo en el que disminuye la velocidad de mis latidos,
decido escribirte, re-hacerte, re-inventarte y hacerte poema,
 con el miedo de que mis letras se enamoren de ti,
que te reconozcan así como lo hace mi memoria,
con el miedo de no poder hacerlo por qué ya eres un poema completo,
estás sin estar, es extraño lo sé y quizá no lo entenderás,
el tiempo me alcanza pues viene detrás.
Te pienso, y el día termina pareciéndose a ti,
y vago buscando y solo vuelvo a encontrarme conmigo misma,
y se deslumbra mi reflejo paulatinamente y tu imagen se desvanece,
borra mis huellas anteriores, borralas, menos el deseo a todo lo tuyo,
creo que mis letras empiezan a reconocerte,
y estás... estás al dormir, y te vas... te vas al primer rayo de luz al amanecer,
estás en algunos poros de mi piel, en el recuerdo del tacto y en cada letra que escribo,
 estas manos que querían saberte de memoria y poco a poco tal vez lo vayan haciendo,
intentar hacerte poema y luego chocar con el papel por que ya lo eres...
Soy victima... del insomnio y de estos minutos sabor a ti.



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